Sobre Xcanan

Una historia de plantas, territorio y de una manera de volver a habitar la naturaleza que también somos.

¿Qué es Xcanan?

Xcanan nació del deseo de recuperar una relación más consciente con la naturaleza y, en especial, con las plantas.

Vivimos rodeados de un mundo vegetal que durante siglos acompañó a las personas no solo como alimento o medicina, sino también como una fuente de observación, aprendizaje y conexión con los ritmos de la vida.

Hoy esa relación se ha ido perdiendo.

A través de la botica, los acompañamientos, los baños de bosque y los retiros, Xcanan es una invitación a volver a acercarnos a las plantas con curiosidad y respeto. A descubrir que pueden cuidar del cuerpo, pero también enseñarnos otra manera de habitar el mundo.

Porque cada planta tiene un lenguaje. Y cuando aprendemos a escucharlo, poco a poco también volvemos a escuchar el nuestro.

Cómo empezó todo

Mi relación con las plantas cambió en México.

Llegué allí en 2006 y fue donde comenzó mi aprendizaje de la mano de la curandera María Galindo. Con ella descubrí una forma de entender la herbolaria que iba mucho más allá de conocer las propiedades de una planta. Aprendí a observar cómo crece, el lugar que elige para vivir y todo lo que puede revelarnos cuando aprendemos a mirar con atención.

Aquella experiencia despertó una pregunta que sigue acompañándome hasta hoy:

¿Qué nos enseñan las plantas cuando aprendemos a escuchar su lenguaje?

Más adelante viví en Costa Rica y viajé a Francia para realizar una formación de tres años en plantas medicinales y medicinas naturales en la Escuela Imderplam donde estudié botánica, aromaterapia, medicina tradicional china y otras disciplinas y pude consolidar un aprendizaje más científico. Años después completé también la formación en Evolutionary Herbalism con Sajah Popham, integrando una comphrension holística de las cualidades químicas, energéticas y espirituales de las plantas.

Durante casi dos décadas las plantas han acompañado mi vida cotidiana: primero cuidándome a mí misma, después a mis hijos y a las personas cercanas. Esa práctica constante fue la que, con el tiempo, me llevó a acompañar profesionalmente a otras personas.

Hoy Xcanan es el fruto de ese recorrido.

Más que ofrecer respuestas

No creo que las plantas tengan todas las respuestas ni que exista una medicina capaz de resolverlo todo.

Con el tiempo he comprendido que mi trabajo no consiste en decirle a alguien quién es o qué debe hacer.

Mi papel es crear un espacio donde pueda volver a escucharse.

La astro-herbolaria, las plantas y su lenguaje simbólico son herramientas que nos ayudan a mirar con más claridad. Nos muestran patrones, revelan posibilidades y nos invitan a recordar aquello que, muchas veces, ya sabíamos pero habíamos dejado de escuchar.

Me gusta pensar que mi trabajo es el de un puente.

Un puente entre la persona y su propia naturaleza.

No ofrezco respuestas. Acompaño a las personas a reencontrarse con las suyas.